El ser que se ha realizado totalmente se muestra por una negación o resistencia autónoma a la fuerza gravitacional de la tierra. Un objeto está completamente dominado por la fuerza de gravedad. El cuerpo de un animal se sobrepone automáticamente a la dominación de la fuerza de gravedad. El cuerpo humano en su negación de esta fuerza es la expresión de una voluntad autónoma. La naturaleza de su cuerpo-ser se muestra en su libertad de movimientos y en la verticalidad de su tronco.

Si la principal característica del ser humano es la verticalidad de su cuerpo, entonces el carácter de un hombre debe ser expresado por una actualización intencional de esta postura. Cuando ella falta, los lomos se vuelven débiles y el hombre cae en una postura en la cual la región del estómago y del abdomen está comprimida. Por lo tanto, es absolutamente necesario mantener las vértebras lumbares erectas en forma voluntaria. De otra manera, ellas se dejarán ir y se inclinarán bajo el peso de la parte superior del cuerpo. Esta postura indica que el lado más bajo, más material de la naturaleza ha prevalecido y que el activo Ser ha llegado a ser pasivo.

La más importante, la más fuerte y también la más sensitiva parte del cuerpo y – por consiguiente – la unidad del cuerpo-ser es la que yace en la región del tronco por debajo del ombligo. Esta región es la llamada koshi. El principio-base del Ser tiene su raíz en el koshi. Si el koshi no está lleno con fortaleza, el cuerpo no tiene un centro de fuerza en sí mismo y puede ser abatido por una fuerza exterior a él mismo, por ejemplo por la fuerza gravitacional de la tierra o al ser atacado por sorpresa. Los miembros cesan de estar coordinados. El cuerpo pierde su significación como una vida independiente y autosuficiente.

Un fuerte y erecto koshi es una afirmación de la actividad de un ser humano como tal. Si uno mantiene el tronco erecto y aprende a hacer pesado el koshi, la circulación de la sangre en la parte inferior del cuerpo es estimulada y produce calor. Cabeza fría, pies calientes, ha sido desde tiempos inmemoriales signos de buena salud. En cambio, cabeza caliente y pies fríos, fríos lomos y nalgas frías, son signos de salud pobre. Hakuin Zenshi decía: La forma de mantenerse en buen estado de salud es conservar la parte superior del cuerpo fría y fresca y la parte inferior, caliente.

La correcta postura se alcanza llenando primero el bajo vientre con la fuerza de todo el cuerpo. Llenar el koshi con fuerza significa tensar los músculos abdominales un poco. Si uno tensa estos músculos de la manera correcta aparece, como un resultado de esta tensión, un punto de concentración debajo del ombligo. Este punto es el centro del hombre como ser humano, cuerpo y alma incluídos, y es llamado Tanden (en chino) o Hara (en japonés). El arte de activarlo es relajar la fuerza de todas las otras partes del cuerpo y concentrarlas allí. Este arte ha sido cultivado desde muy antiguos tiempos en el budo, el camino del samurai; en el gedo, el camino del artista; en el sado, la postura de meditación con las piernas cruzadas.

El método de introspección que Hakuin Zenshi enseñó consiste en que el aspirante, tendido de espaldas, tense las piernas rectas hacia adelante, manteniéndolas fuertemente adheridas la una a la otra, reuniendo toda la fuerza del cuerpo en la zona comprendida entre la cintura y los talones. Este método de Hakuin está muy bien calculado para poner todo el cuerpo bajo control. Si uno extrema la tensión en los músculos de las rodillas y pone la fuerza en las piernas y en el koshi, siente con deleite como todo el cuerpo es llenado con fuerza. Entonces uno retira la fuerza desde las piernas, trayéndola hacia el koshi, para continuar la práctica sintiendo toda la fuerza solamente en el koshi.

Tan pronto como el hombre se pone de pie, su centro de gravedad queda en evidencia. Ahora el arte de la introspección debe ser practicado en postura erguida. Primero es necesario colocar los pies firmemente sobre el suelo, dejando las plantas de los pies, por así decirlo, como encoladas a él. Al mismo tiempo uno debe tensar fuertemente los músculos de las rodillas y poner toda su fuerza en las piernas. Entonces las piernas se vuelven firmes como el tronco de un árbol y el koshi por sí mismo se llena de fuerza. Luego la fuerza debe ir retirándose desde las piernas y llevándola hacia el koshi. Así todo el vigor del cuerpo queda acumulado allí.

El llenar el koshi con fuerza va de la mano con la respiración. Al inhalar, uno debe retirar la fuerza del vientre pero, al mismo tiempo, mantener la correcta condición del koshi. Entonces el aire inhalado entra por sí solo y llena el tórax. Al final de la inhalación, el bajo vientre se fortalece por sí mismo y uno puede entonces, en forma suave y natural, cambiarse a la exhalación. El cambio de inhalación a exhalación y viceversa debe ser totalmente suave y sin interrumpir el flujo del aliento.

Cuando todos los músculos del cuerpo mantienen su equilibrio correcto, la región del estómago se vuelve cóncava durante la exhalación, pero el bajo vientre se curva ligeramente hacia afuera. Esto no significa que uno deba empujarlo hacia afuera a propósito. El volumen y contorno de la parte baja del cuerpo vista desde afuera cambia muy poco. Así la parte baja del cuerpo efectúa el cambio de vacío total a lleno total aunque su volumen se altera sólo muy ligeramente.

En este ejercicio la inhalación es corta en tanto que la exhalación es larga para que el Hara sea reforzado. Uno debe entrar la barbilla un poco, abrir ampliamente la zona del Hara y expeler el aire fuerte y completamente. Esta exhalaciòn debe ser, al llegar a su fin, espesa como un garrote. Si la zona del Hara está desprovista de fuerza, la exhalación será superficial y jadeante. pero si uno realmente respira desde el Hara, el aliento se vuelve poderoso y fluído.

El bajo vientre y las nalgas se complementan el uno al otro, como el frente y el trasero de la base del tronco, y de esta manera constituyen una unidad especial que es la llamada koshi. La fuerza del koshi es la que da una base firme al tronco. Dejar la fuerza fluir dentro del koshi significa mantener las nalgas duras y poner firme el bajo vientre. Si las nalgas son presionadas hacia atrás y el bajo vientre tensado hacia adelante, la base del tronco es tan firme como una roca. Los huesos de la pelvis están firmemente estabilizados entre las nalgas y el bajo vientre formando una verdadera base perpendicular al eje del cuerpo.

El dejar que la fuerza fluya dentro del tanden no significa dejar caer todo el peso de la parte superior del cuerpo sobre la inferior. Eso querría decir que la parte superior sigue siendo el amo del cuerpo. No hay que buscar en ella la fuente de la fuerza que que debe llenar el koshi. Esta es una fuerza que actúa como si la parte superior del cuerpo no existiera. Uno debe reunir todas las fuerzas del cuerpo en el koshi como si este creciera directamente desde el centro de la tierra. El koshi soporta la parte superior del cuerpo con una fuerza dirigida hacia arriba desde abajo. Cuando la fuerza yace en el tanden, las nalgas están también contraídas.

En las posturas erróneas el tronco está sólo aparentemente sostenido pero, en realidad, tiende a irse hacia atrás y se mantiene derecho con dificultad. Esto significa que el bajo vientre está sujeto a la dominación de la fuerza de gravedad mientras que el tórax la niega. Esta postura que desmiente el carácter autónomo del hombre es fea. Puesto que el ser humano es al mismo tiempo un ser divino. la postura de su cuerpo debe ser noble. Mantener el koshi erecto es, por lo tanto, la más importante expresión exterior del alma encarnada.

A causa de la postura errónea, la parte superior del cuerpo queda – por decir así – situada sobre una parte inferior encogida. Esto hace que los músculos del pecho, hombros, cuello y rostro se acalambren y es sólo un remedio artificioso tratar de corregir los calambres con masajes. Para eliminar el origen de estos calambres en forma definitiva, uno debe enderezar la columna vertebral y adoptar la postura correcta.

Esta postura correcta, que permite al cuerpo mantener su posición perpendicular propia, es la única manera de conseguir que la parte inferior del cuerpo sea pesada y la superior liviana, desarrollando una postura corporal con un fuerte koshi y un bajo vientre ligeramente prominente. Entonces el koshi llega a ser tan firme como una roca y uno no puede hacer otra cosa que colocar la fuerza con toda naturalidad en el bajo vientre. Esta fuerza tensa los músculos abdominales en forma agradable y da vitalidad a todo el cuerpo. La tensión del bajo vientre es más fuerte en la exhalación, tan fuerte que un puñetazo contra él rebotaría.

Tensar el pecho, levantar los hombros, hundir el bajo vientre, todo eso cambia el centro de gravedad hacia arriba y produce inestabilidad. El pecho debe estar absolutamente vacío. Uno debe tener cuidado de abrir, suavizar y relajar el pecho, nunca ponerlo tenso. Toda la fuerza del cuerpo debe yacer exclusivamente en el koshi como la raíz del tronco; los músculos de todo el cuerpo deben tender naturalmente hacia la región del koshi. Cuando esta región está llena con fuerza, y cuando la parte superior del cuerpo y el cuello están sueltos, el movimiento de cada miembro – y cualquier esfuerzo que se haga – expresa la totalidad y unidad centrada en el tanden y no produce tirantez ni distorsión en ningún punto. Así cada movimiento particular llega a ser una maravillosa entidad en el aquí y el ahora.

Al retirar la fuerza desde el pecho, uno debe al mismo tiempo dejar hundirse la boca del estómago. Esta es la región cóncava que queda debajo del externón y sobre el ombligo. Es aquella parte que se llama alto vientre en contraste con el bajo vientre. Si uno adelanta el koshi, esa región se hunde. Para recoger toda la fuerza del cuerpo en el tanden, uno sostiene el koshi erecto y tensa el bajo vientre al exhalar mientras el alto vientre se hunde. Al inhalar, uno debe respirar con un pecho vacío y relajado. Entonces el aire llena el alto vientre y la región sobre el ombligo se infla un poco en forma natural. Al exhalar, la tensión muscular está concentrada en el bajo vientre. Entonces el alto vientre se hunde naturalmente como si fuera succionado por una aspiradora.

Si el koshi es la más importante región para adquirir una correcta postura, uno debiera decir que la parte más importante que sigue es el cuello. El koshi y el cuello son las partes del cuerpo más inestables. Por lo tanto, para adquirir una postura correcta, uno debe mantener controladas ambas partes. La cabeza está unida al tronco por medio de un delgado y flexible cuello que forma su base. Si uno sostiene su cabeza en forma errónea, el cuerpo quedaría dividido en cabeza y tronco, cada parte poseyendo un centro de gravedad separado. Esto representaría dualismo. Para alcanzar la unidad del cuerpo, uno debe tener cuidado de que el centro de gravedad de la cabeza esté exactamente en línea con el eje del cuerpo. La mandíbula inferior de mucha gente está tendida hacia adelante y cae por inercia. Uno debe mantener la barbilla ligeramente hacia adentro y cuidar que los lóbulos de las orejas estén en línea recta con los hombros. Los maestros enseñan que uno debe mantener las vértebras cervicales derechas y poner fuerza en el cuello empujando la barbilla hacia adentro hasta que duela detrás de las orejas. En la postura correcta, la fuerza que uno pone en el koshi y la fuerza que empuja hacia adentro la barbilla están estrechamente conectadas. Si uno pierde la fuerza del koshi, la barbilla cae rápidamente hacia adelante.

Más en Taoísmo
Chuang Tsé

Desde el 550 a.C. al 250 a C. se desarrolló el período clásico de la...

El secreto de la flor de oro

Tai I Gin Dsung Dhi "Utilizando el resplandor brillante Regresas de nuevo a la Luz...

Cerrar