Feliz momento aquel en que nos sentamos,
en el Palacio, Tú y Yo!
Con dos formas y dos semblantes, pero una sola persona
Tú y Yo.
Los colores y luces de la alameda
y la voz de los pájaros otorgan inmortalidad,
cuando penetramos en el jardín, Tú y Yo.

Las estrellas del cielo vendrán a mirarnos.
Les mostraremos la Luna y su luz, Tú y Yo.
Tú y Yo, liberados de nosotros mismos
estaremos unidos en el éxtasis
gozosos y sin palabras vanas, Tú y Yo.

Las aves del cielo, de plumaje brillante,
tendrán el corazón devorado de envidia.
En ese lugar donde reiremos tan alegremente,
Tú y Yo.

Pero la sublime maravilla consiste
en que Tú y Yo, agazapados en el mismo nido,
en ese momento nos encontraremos el uno
en el Irak y el otro en Jorasán, Tú y Yo.

Rumi

(1207 -1273)

Más en Quinto camino
La Unión Hombre – Mujer

Algunos grandes maestros sufies, como Ibn Arabi, dicen que es a través de la unión...

El Misterio de la Dualidad

El Misterio de la Unidad por la Dualidad está simbolizado por el Uno dentro del...

Cerrar