Todo aquel que es un Sufi o aspira a serlo, sabe que nuestra consciencia es un velo que nos oculta la realidad. Todos tenemos la esperanza de que ese velo será levantado, de modo que podamos ver lo que está detrás de él. Puede uno hablar de lo que se encuentra más allá del velo de la consciencia? Me gustaría que Ud. se hiciera esa pregunta, que sin duda ha escuchado muchas veces, cuando se ha acercado al punto en que el velo está frente a Ud. y tiene la sensación de que hay algo más allá de él.
De modo que quiero hablar acerca de cómo podemos entender este Más allá del velo de la consciencia. Muy pocos pueden darse cuenta de que más allá de él hay otro lugar. Cuando el velo fue levantado, Bahaeddin vio a un grupo de maestros de tiempos antiguos que se encontraban presentes todos juntos y, por supuesto, vio otras realidades y muchas cosas le fueron reveladas que no describió ni pudo escribir acerca de ellas. Esto puede ser también presentado de un modo figurativo: la grandeza más allá del velo. Pero todas éstas son cosas para las que podemos usar palabras. Debemos aceptar que aquello que se encuentra más allá del velo, es de tal naturaleza que ninguna palabra puede ser usada. Cuando me encontraba sentado frente a Uds., aquí preguntándome a mí mismo De qué voy a hablar? la respuesta apareció, Ud. puede hablar acerca de lo que está más allá del velo de la consciencia. Pienso que la única manera de hacerlo es no decir nada, porque acerca de lo que está más allá del velo de la consciencia, nada puede ser dicho. Pero se pueden hacer preguntas. Esta es la naturaleza peculiar de las preguntas, que no tienen el mismo carácter limitado de las respuestas y declaraciones. Si uno puede evitar decir algo, si uno puede hacer una pregunta y no esperar una respuesta, si uno puede mirar un misterio y no esperar que sea revelado, si podemos mirar el velo de la consciencia y no esperar que sea levantado hace que, desde tiempos inmemorables, el realizar preguntas ha sido estimado como un algo más penetrante que el dar respuestas. El realizar preguntas es algo que realmente está dentro de la capacidad de cada uno de nosotros. Es por esto que hago esta pregunta, y podemos todos preguntarnos a nosotros mismos, Qué está más allá del velo de la consciencia? Qué se oculta a nosotros por la naturaleza de nuestra propia consciencia?

Se pueden dar algunas explicaciones acerca de esto. Pueden decirse dos cosas muy diferentes. Uno puede hablar acerca de la expansión de consciencia, la profundización y ensanchamiento de la consciencia, y uno puede hablar acerca de ir más allá de la consciencia. Uno debiera realmente entender con la propia mente que estas son cosas completamente diferentes. Uno piensa que la consciencia se puede expandir hasta que uno sea capaz de abrazar el universo entero, y aún permanecer en el mismo lado del velo. Uno puede tener una consciencia cósmica tal expansión, tal éxtasis – que la que todo es revelado. Pero eso es aún este mundo el que es revelado a nosotros, con sus grandezas, sus maravillas y así sucesivamente: su tiempo, pasado y futuro. Aún si son imágenes incomprensibles que no son todavía apreciadas por el pensamiento humano o que han sido olvidadas por el pensamiento humano, aún si estas imágenes son completamente incomprensibles y no pueden ser explicadas en términos ordinarios, estas imágenes son aún consciencia.

Nos cambiamos desde este concepto Sufi al concepto Hindú de ello. Cuando los hindúes hablan acerca de ello, ellos realmente hablan acerca de este estado, este estado Sushupti, como siendo tomado fuera de la consciencia – no como algunas veces se traduce ser un dormir sin sueños – una frase muy sin sentido. Pero qué es aquello que le ocurre a alguien cuya consciencia es interrumpida, que está en un estado de real éxtasis, en donde no hay consciencia? Todo lo que sabe acerca de ello es que cuando regresa a su estado ordinario de consciencia, recuerda que ha visto lo que nunca podría ver y que difícilmente puede recordar aún el destello que llega a él en el momento de transición entre los dos mundos. Lo que le ocurre cuando está realmente en el otro mundo, no lo puede recordar del todo. De modo que cuándo sucede aquello en que pueda aparecer un puente en la separación de ambos, y de qué manera es esta separación impenetrable? Es impenetrable en gran medida debido a nuestra propia ignorancia.

Nuevamente cambiamos de verlo en términos hindúes a budistas. Para el budista (hablo ahora del Budismo Terevadin de los Nikayas) el estado final antes del despertar, la Iluminación, llega cuando hay una entrega desde el deseo por la existencia, desde la ignorancia y desde cualquier tipo de acción auto provocada. Cuando uno se encuentra libre de esas cosas, entonces, dicen, llega la liberación, entonces se transforman en el Bhodisattva, el totalmente iluminado.

Cada religión, cada enseñanza está involucrada con esta transición desde la prisión dentro de este mundo y la liberación hacia el otro mundo. Pero, muy frecuentemente, lo que se dice muestra que tienen una confusión de ideas acerca de la consciencia. Piensan que ser más consciente, tener una consciencia más amplia, una mayor expansión, una consciencia más abarcante, es progresar en la dirección correcta. Que entender y experimentar más, ser capaz de abarcar más, tener visiones del pasado, ser capaz de penetrar en las propias vidas pasadas, ser capaz de ver el futuro, ser capaz de entender las leyes del mundo: toda esta clase de cosas pueden venir con una expansión y transformación de la consciencia. Pero todo esto puede no ser más que un ensanchamiento de la prisión. La otra dirección, la dirección hacia la nadidad, hacia la desaparición del sí mismo, esa es la dirección que está más allá de la consciencia.

Todos escuchan palabras tales como aniquilación, cesación de la existencia, cesar de ser. Pero qué es el Maha para Nipana, (una frase de la terminología budista), la gran última liberación, la gran última aniquilación? Entonces se hacen todas esas estúpidas preguntas: Y al final, después de la última, final liberación, existe el Buda o no existe? Está él allí o no está él allí, o él simultáneamente está y no está? Y la respuesta es no, no; no es ninguna de esas cosas. El no está allí y él no está no está allí, y él no es ninguna de ambas cosas simultáneamente. Trato de que Ud. haga la pregunta incontestable. A la manera de los maestros Zen, la pregunta de preguntas sin respuesta, se transforma en una técnica práctica para prepararlo a uno a rendir la ilusión propia del sí mismo. Ud. podría decir, Bien, si el Budha no contestaría la pregunta, Qué hay más allá de la consciencia? Y si nadie va a contestar esta pregunta para nosotros, Qué utilidad tiene el hacerla? Esto no es una posición correcta. Es sosteniéndose a uno mismo en frente de este extraordinario hecho, que uno puede aprender.

Nosotros los seres humanos estamos hechos de tal manera, que un lado de nuestra naturaleza pertenece a ese mundo que está más allá de la consciencia, y esto es lo especial, el muy peculiar hecho del hombre. Nosotros naturalmente nos enorgullecemos de la posesión de estos extraordinarios instrumentos, de este hermoso cuerpo nuestro, con tan alta capacidad de adaptación excediendo a la de cualquier otro animal, no el poder individual de los animales en cada caso y que puede ser mayor que el nuestro, sino nuestro poder de adaptación. No el extraordinario rango de experiencias sensoriales posibles para el hombre, que quizás los animales en su totalidad, todas las bestias y aves en conjunto posean al mismo rango posible para el hombre. Pero el hombre solamente tiene la totalidad de ello, aunque por supuesto él pierde su derecho de nacimiento, permitiéndose vivir con egoísmo y emociones lastimeras, siendo que tiene la posibilidad de una vida emocional real. El tiene este instrumento, esta idea de su poder de proyectarse él mismo, no sólo hacia el pasado y el futuro, sino aun fuera del espacio y del tiempo. Y aún con todo esto, estamos sólo hablando cuando expresamos todas estas cosas, y hemos dicho todo cuanto podemos expresar acerca de la naturaleza conocible del hombre. Todo cuanto puede entrar en su consciencia. No hemos comenzado a penetrar en el misterio del hombre, no hemos comenzado a penetrar.

La verdad real es que cuando el velo es rasgado, entonces las cosas son tan diferentes que uno se atreve a decir que el hombre se vuelve infinito y Dios se vuelve pequeño. Aquí nos sentamos frente a ese velo; la mayor parte de las personas le vuelven la espalda, buscan afuera, buscan lejos de él, buscan lejos a través del mundo más limitado, más restringido, el mundo de estas transformaciones materiales. Ellos buscan en las manifestaciones externas de la gente, y todo esto nos hace volver la espalda. Por supuesto tenemos que hacerlo; es nuestra obligación, es requerido que lo hagamos. Pero uno puede sentir que cuando lo hace, uno es temporal, por un tiempo limitado, porque uno es obligado a ello, mirando a ese mundo exterior, sabiendo que la propia realidad está en el otro mundo. Podemos realmente sentir que este mundo sólo existe porque somos obligados a hacer algo respecto a él, que no existe por derecho propio y de que si nos identificamos con él, nosotros también dejamos de tener significado? Podemos ver este mundo realmente como un mundo en donde el hombre tiene sólo una misión que cumplir, ningún lugar donde verdaderamente nada pueda tocarlo? De que él está allí sólo porque tiene algo que hacer, no porque él pertenezca allí? Cuando nos volvemos en la otra dirección y observamos esto: Si es levantado para mí, qué me pasará? Seré consumido? Desapareceré? Quizás el momento llegue cuando uno se acerque a ello y aún un cierto terror real venga sobre uno. Qué podría significar pasar a través de ello? Para la mayoría de las personas este terror no existe, porque no se han acercado lo suficiente para ver el abismo.

Hablamos de encontrarnos a nosotros mismos frente a un velo. Quiero volver a lo que destaqué de la historia de Bahaeddin, que detrás del velo había alguien, no un vacío, no una nadidad, no imágenes, pero gente real. Esto es lo que debemos sostener si podemos. Aunque estamos conscientes de que cuando nos volvemos hacia lo profundo, estamos frente a algo que no podemos penetrar con nuestra consciencia ordinaria, ello no quiere significar que lo que está al otro lado es vacío, tan sólo porque nuestra consciencia no puede dimensionarlo. Hay algo muy extraño en el Mathnawi de Jalaluddin Rumi. El dice: Si quieres encontrar el trabajo; busca al trabajador. El trabajador está en el taller. El taller es el taller de la nulidad. El taller está en el lugar de la no existencia. Entonces todo tiene lugar, entretejiéndose en esto. Pero él enfatiza que este es el lugar del hacer, el lugar del trabajo, de la actividad, y al mismo tiempo la no existencia. Él puede decirse a sí mismo: Cuando estoy frente a ello, siento que no estoy frente a un vacío, sino que estoy enfrente a algo que es diferente y quizás a mi consciencia ordinaria pueda aparecer como vacío?

Como se muestra correctamente en la imagen de La República de Platón que uno no ve porque la luz es demasiado brillante. Lo que no quiere decir que en la luz no haya nada más que luz. La tierra libre está allí para los que puedan retornar dentro de la luz. La luz los capacita para ver lo que tienen que hacer y lo que realmente necesita ser hecho. Ciertamente ese cuadro de Platón está lleno de significado. Puede ser leído de un modo muy simple, pero hay mucho más en ello si se lo observa de un modo diferente. Diría que uno puede, contemplándolo, llegar a la conclusión de que no es posible que nuestras vidas sean confinadas a esta consciencia, en la que somos conscientes de que debe haber otra parte de nuestra naturaleza y de que esta naturaleza la debemos compartir con muchas otras cosas.

Más en Sufismo
El amor es el Camino de Unidad

Qué es la Unidad desde el punto de vista sufí y como realizarla? Los sufíes...

El Vacío en el Arte Islamico

La prohibición de la imagen, en el Islam, se limita a la imagen de la...

Cerrar