Una Vida Extraordinaria

Vida limpia, mente abierta, corazón puro, intelecto despierto, percepción espiritual sin velos, afecto fraternal para todos, presteza para recibir consejo e instrucción, obediencia voluntaria a los mandatos de la verdad una vez que hayamos puesto nuestra confianza en ella y veamos que el instructor la posee. Valeroso ánimo para soportar las injusticias personales, enérgica declaración de principios, valiente defensa de los que son injustamente atacados, y mirada siempre fija en el ideal de progreso y perfección humana que revela la Ciencia Secreta. Tal es La Escala de Oro por cuyos peldaños el aspirante puede ascender hasta llegar al templo de la sabiduría divina. H.P.B.

La co-fundadora de la Sociedad Teosófica nació en Ekaterinoslav, Ucrania, el 31 de Julio de 1831 (otras fuentes señalan también el 12 de Agosto del mismo año), como Helena Petrovna Hahn. El padre, el coronel de ejército Peter Hahn o Peter Von Hahn, era de origen alemán, con varias generaciones radicadas en Rusia. A la madre, Helena Andreyevna Fadeyeva, se le mencionan ancestros de la nobleza rusa. La hija recibió el nombre de ambos: Helena por la madre y Petrovna (hija de Peter) por el padre.

Juventud
La madre, escritora de novelas bajo el pseudónimo de Zenaida R, falleció muy joven, cuando Helena tenía apenas 11 años, debido a lo cual ella y su hermano fueron enviados con los abuelos maternos, dado que el padre permanecía en campañas militares. El abuelo era Gobernador de Saratov y su esposa era una botánica aficionada y también escritora. Se supone que en este ambiente Helena se familiarizó con niveles diversos de la realidad, tanto de las tradiciones culturales y religiosas rusas, como con libros masónicos existentes en la casa y que habían sido de su bisabuelo masón. Se relatan numerosas historias de esta época acerca de que antes de llegar a la adolescencia Helena ya manifestaba dotes extraordinarias de clarividencia y otras capacidades psíquicas que hacían que fuera consultada por miembros de la nobleza o incluso por la policía para resolver casos complicados. También se la menciona como una dotada intérprete musical en sus ejecuciones en el piano.

Muy joven, a los 17 años, aceptó casarse con un hombre 23 años mayor que ella, el vice gobernador de Erivan (Armenia) Nikifor Vassilievitch Blavatsky, de quien tomaría el apellido que la haría conocida por el resto de su vida como Madame Blavatsky. A escasos tres meses de la boda, Helena huyó a caballo del lado del vice gobernador, sin haberse consumado nunca el matrimonio según ella misma relata, hasta la casa de su abuelo en Tiflis. De ahí en adelante empezaron numerosas aventuras y viajes por múltiples países. Habría partido a Egipto rápidamente donde habría estudiado magia por alrededor de dos años con un copto e ingresado a una sociedad secreta llamada Los Drusos del Líbano. De ahí a Turquía y Grecia. En 1849 se habría visto involucrada en un combate en el marco de las luchas internas por la unificación italiana, donde la habrían encontrado viva en una fosa para cadáveres, con algunas fracturas, proyectiles incrustados en el hombro izquierdo y una puñalada en el tórax.

En 1851, a los 20 años, en Londres, habría visto y reconocido a un hombre del que había tenido sueños e imágenes desde la infancia y que consideraba como su protector. Se trataba de un iniciado que luego sería conocido como Maestro Morya por los Teósofos. El mismo año comenzaría otra serie de viajes por Canadá, estados Unidos, Sudamérica e India. Al parecer tenía instrucciones de pasar al Tíbet, pero fracasó en su primera tentativa, tras la cual volvió a Inglaterra; lo volvió a intentar con éxito en 1855 aunque hay discrepancias en estas fechas entre las distintas fuentes – oportunidad en la que recibió entrenamiento directo de su Maestro en el ocultismo.

Luego le siguió otra serie de viajes, por Alemania, Francia y Rusia. Estuvo cinco años en la región del Cáucaso, donde tuvo numerosas experiencias sobrenaturales que le ayudaron a conocer y controlar mejor estas experiencias, determinadas por sus propias energías psíquicas, con la ayuda de sus tutores tibetanos. Entre 1865 y 1868, nuevos viajes, Grecia, Siria, Italia, Egipto, para volver luego a la India. En 1870 volvió a Chipre, luego Grecia otra vez, para después embarcarse a Egipto una vez más. La embarcación naufragó cerca de la costa en Julio de 1871, pero se salvó y llegó hasta El Cairo, donde intentó fundar una sociedad espírita para, a través del fomento y exaltación de estos fenómenos, lograr demostrar su naturaleza ilusoria. Pero pronto se vio decepcionada por la deshonestidad de los participantes y supuestos médiums. Luego de otra serie de viajes incluyendo Rusia, arribó a París.

Entre todos estos innumerables desplazamientos, experiencias con fenómenos paranormales y entrenamiento con su maestro, esta polifacética mujer tuvo muchas otras actividades y trabajos de diversa naturaleza. Además de tocar el piano, pintaba y escribía, y se dice que era una excelente caricaturista, actividades que desarrolló en Paris un tiempo que estuvo viviendo con su hermano. También estuvo a cargo de una fábrica de flores artificiales y desarrolló una empresa de maderas. Estando en París en 1873 recibió órdenes de sus Maestros de viajar a Nueva York, donde debería esperar instrucciones.

Nueva York y la Sociedad Teosófica
Madame Blavatsky llegó a Nueva York el 7 de Julio de 1873 sólo con el dinero que le había entregado su Maestro, 23.000 francos, como equipaje. Habiendo comprado un pasaje de primera clase, lo cambió por otro de clase económica para dar cabida a una mujer necesitada que viajaba con sus hijos. No queriendo tocar el dinero encomendado, se ganó la vida inicialmente en una fábrica de corbatas, pero finalmente entregó el dinero a un hombre desconocido para evitar que se suicidara. Intentó un negocio en una granja en Long Island, que al fracasar le hizo perder la herencia que había recibido a la muerte de su padre.

En 1874 conoció al Coronel Henry Steel Olcott, quien estudiaba fenómenos paranormales, y a William Quan, un abogado de origen irlandés. Con ellos, más otros trece miembros iniciales, se fundó la Sociedad Teosófica el 7 de Septiembre de 1875, cuyos principales objetivos eran: formar un núcleo de fraternidad universal sin distinción de raza, creencia, sexo, casta ni color; fomentar el estudio de las religiones, filosofías y ciencias; e investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza y los poderes latentes del hombre.

Empezó a escribir sus obras ocultistas, la primera de ellas, Isis sin Velo, publicada en 1877, a la par que artículos para periódicos y revistas. Las ganancias iniciales por estas publicaciones las donó a la Cruz roja para ayudar a sus compatriotas rusos en guerra con los turcos. En 1878 obtuvo la nacionalidad estadounidense, a raíz del divorcio de su segundo esposo norteamericano, Michael C. Betanelly, con el que estuvo brevemente casada.

La India

Junto con el coronel Olcott, co-fundador de la Sociedad Teosófica y su presidente, y bajo instrucciones de los Hermanos Adeptos, viajan a la India donde desembarcan en Febrero de 1879. Recorren diversas regiones, y finalmente ambos se inscriben en el budismo en Mayo de 1881. En 1879 habían conocido a Alfred P. Sinnet, editor del diario oficial de la India (The Pioneer), y luego ocultista. Ese mismo año comienza la publicación de The Theosophist (probablemente a consecuencia del encuentro con Sinnet) la revista de la Sociedad Teosófica, siendo Madame Blavatsky su editora responsable. El pequeño grupo inicial empieza a incrementarse con importantes personajes y seguidores, y el movimiento teosófico crece y se expande, produciendo reacciones a su paso. A través de la relación con Blavatsky y de su interés por el trabajo de la Sociedad Teosófica, A. P. Sinnet comienza una nutrida correspondencia con los Adeptos en una serie de cartas entre 1880 y 1885 que finalmente fue publicada en 1923 bajo el título de Cartas de los Mahatmas para A. P. Sinnet. A consecuencia de ellas y en el mismo período Sinnet publicó además dos libros, El Mundo Oculto y Budismo Esotérico. Blavatsky y Olcott permanecen viajando e incrementando sus experiencias, mientras siguen profundizando en el budismo esotérico. A la vuelta de una estada en Sri Lanka compran una propiedad en Madrás estableciendo allí la sede de Adyar de la Sociedad Teosófica, en Mayo de 1882.

La vida de Madame Blavatsky parece ser un viaje permanente, y en uno de sus periplos por Europa, y en su ausencia de Adyar, se destapa un escándalo en la sede de la Sociedad Teosófica india. La Sociedad para la Investigación Psíquica (SIP), con sede en Londres, revela un informe en el que se acusa a Madame Blavatsky de impostora, conocido como informe Hodgson, basado en las acusaciones de dos miembros de la Sociedad Teosófica de Adyar. La SIP crea un comité para investigar el caso, comisionado a Richard Hodgson, quien viaja especialmente a la India para estudiar la causa y elaborar el oprobioso informe. Se la acusa de organizar falsas sesiones psíquicas y hasta de ser espía, como asimismo de inventar las supuestas comunicaciones con los Mahatmas y todas sus indicaciones e instrucciones, concluyendo que se trata de la mayor impostora de toda la historia.

Madame Blavatsky vuelve a Madrás para investigar, pero al no contar con el apoyo y colaboración de la propia dirección de la Sociedad, renuncia a su cargo y abandona la India para no volver. Esto ocurría en 1885. Investigaciones posteriores han revelado que las acusaciones se basaban en cartas falsificadas y otros embustes, y con el tiempo la figura de madame Blavatsky recuperó su credibilidad y fue reivindicada, pero probablemente fue el trago más amargo de su vida, ya que los ataques duraron mucho tiempo y mermaron intensamente su salud. Mucha tinta ha corrido con posterioridad al Informe Hodgson, presentándose todo tipo de refutaciones y contrapruebas, por distintos autores, pero el daño ya estaba hecho, a pesar de que finalmente la SIP retiró sus acusaciones contra Blavatsky.

La Doctrina Secreta
La salud de Madame Blavatsky se deterioró gravemente a consecuencia de los sinsabores y ataques, y aunque se dice que su protector intervino para que se restableciera, aparentemente nunca se recuperó por completo. Desde su partida definitiva de la India se radicó en Alemania, en Wurzburg, donde comenzó a escribir su obra magna, La Doctrina Secreta, obra dictada por los Adeptos a través de un método que se describe como de retransmisión de los contenidos a la visión interna de Blavatsky, o bien de transferencia de la consciencia de los Maestros a la discípula. Al poco, estando en Ostende, H.P.B se agravó de salud. Relata con posterioridad a su milagrosa recuperación que en esa oportunidad, los Adeptos tibetanos le habrían dado la opción de escoger entre desencarnar o seguir viviendo para terminar de escribir La Doctrina Secreta. De allí se trasladó a Londres, invitada por la sede de la Sociedad Teosófica local, desde donde publicó finalmente los dos primeros volúmenes de la obra en 1888, en Inglaterra y Estados Unidos a la vez. Este mismo año inaugura una línea más esotérica dentro de la Sociedad Teosófica, escribiendo algunos otros trabajos con este propósito, que cristalizan en 1890 con la formación de El Círculo Interno, un grupo formado por doce discípulos.

Las experiencias paranormales
La vida entera de H.P.B. estuvo rodeada de experiencias sobrenaturales, insólitas, inalcanzables para la mayoría, y como tal, muy extrañas para los ojos comunes. Visiones, materializaciones, proyecciones, clarividencia, levitación, comunicaciones con Maestros invisibles y un sinnúmero de eventos que lo menos que provocaban eran sospecha en sus contemporáneos. Estos temas que hoy día son casi corrientes y acerca de los cuales existe una infinita literatura y hasta programas de televisión, no eran tema de conversación habitual a fines del siglo XIX. Toda la evidencia indica que madame Blavatsky poseía la capacidad de manejar energías de una manera extraordinaria, para convocar eventos y para producir fenómenos racionalmente inexplicables. Decía recibir instrucciones por comunicaciones a distancia con sus Maestros, en forma telepática o a través de proyecciones de los contenidos a través de la luz astral, lo que podía suceder en estados tanto de vigilia como de sueño.