1309 Latitud Sur, 7232 Longitud Oeste
Patrimonio de la Humanidad UNESCO (1983),
Nueva Maravilla del Mundo (2007)

La gran cima vieja de Los Andes, unida a su hermana montaña Huayna Picchu, se encuentra en la provincia de Urubamba, a unos 130 kilómetros al noroeste de la ciudad de Cusco, al sur del Perú, bordeada por el imponente cañón del río Vilcanota-Urubamba, cuyo potente y constante rugir establece el marco perfecto para la grandiosa aparición. Las ruinas incas se encuentran en la cresta que une ambas montañas, a unos 450 metros por sobre el nivel del torrente que brama a sus pies. La cima de Machu Picchu se eleva 2438 metros sobre el nivel del mar.



Topografía local
 

Entonces en la escala de la tierra he subido
entre la atroz maraña de las selvas perdidas
hasta ti, Machu Picchu.
Alta ciudad de piedras escalares,
por fin morada del que lo terrestre
no escondió en las dormidas vestiduras.
En ti, como dos líneas paralelas,
la cuna del relámpago y del hombre
se mecían en un viento de espinas.

Si bien para los lugareños nunca fue un lugar ignorado o perdido, fue a raíz de la investigación y difusión realizada por su re-descubridor oficial, el profesor de historia y explorador estadounidense Hiram Bingham, que Machu Picchu se transformó en un hito mundial, tanto para los propios peruanos como para el resto del planeta. Pero Bingham fue seducido por las historias que ya circulaban respecto del lugar, y guiado hasta allí por aquellos mismos que fueran sus asiduos visitantes locales. Al menos hay referencias escritas, e incluso mapas de Machu Picchu desde 1865. Pero fue Bingham quien consiguió el apoyo del gobierno peruano, de la Nacional Geographic y de la Universidad de Yale para sus investigaciones, excavaciones y despeje del sitio de la vegetación que la cubría, dando a conocer mundialmente los hallazgos de su equipo de trabajo a través un artículo publicado en la revista de la Nacional Geographic en 1913. La noticia concitó el interés del público, que desde entonces no ha dejado de peregrinar al lugar desde todos los continentes. El lado oscuro ha sido la salida ilegal de numeroso material histórico y arqueológico del lugar, la mayoría hacia USA, el que hasta ahora no ha sido devuelto, a casi 100 años del inicio de las investigaciones oficiales.



Mapa de la Región
 

Alguien que me esperó entre los violines
encontró un mundo como una torre enterrada
hundiendo su espiral más abajo de todas
las hojas de color de ronco azufre:
más abajo, en el oro de la geología,
como una espada envuelta en meteoros,
hundí la mano turbulenta y dulce
en lo más genital de lo terrestre.

Desde Bingham, varias generaciones de antropólogos, arqueólogos, historiadores y sociólogos han continuado los estudios, y hasta la fecha el reducto inca aún conserva gran parte de sus misterios no habiéndose nunca dejado poseer del todo. Las teorías se suceden la una a la otra, no alcanzándose una versión definitiva, lo que sin duda forma parte de la fascinación que produce el lugar, y del sostenido interés por develar su pasado. Hasta aquí, parece haber consenso en que los orígenes de las edificaciones datan de una fecha no anterior al siglo XV. La elevada ubicación sugería una fortaleza defensiva, teoría que en la actualidad parece totalmente descartada.



Templo Principal
 

Quién apresó el relámpago del frío
y lo dejó en la altura encadenado,
repartido en sus lágrimas glaciales,
sacudido en sus rápidas espadas,
golpeando sus estambres aguerridos,
conducido en su cama de guerrero,
sobresaltado en su final de roca?

A las teorías se fueron sumando numerosas series de fotografías, que no hacían más que aumentar las expectativas. Hay documentos del siglo XVI que señalan sin lugar a dudas que el lugar habría sido residencia del gran emperador Cusi Yupanqui, coronado como Inca Pachacutec (el Transformador del Mundo), y considerado el fundador del Imperio (1438-1470). Los diferentes tipos de edificación sugieren que el sitio puede ser considerado tanto un palacio imperial como un santuario. La elección de un lugar elevado estaría lejos de tener intenciones defensivas, y más parece haber sido escogido como sitial de honor para el emperador y para presidir la región, que en su momento fue densamente poblada por la búsqueda inca de expandir sus territorios cultivables manteniendo el dominio de los mismos. Para los antropólogos, cabe dentro de la definición de llacta, esto es, un centro administrativo para el control económico/productivo de lo territorios anexados, donde residirían los administradores, sirvientes y artesanos. Machu Picchu sería entonces una llacta peculiar, donde se habría instalado, además de los funcionarios burocráticos, la aristocracia y nobleza próxima al emperador. El territorio donde se eleva Machu Picchu es considerado desde el punto de vista geo-climático como ceja de montaña, es decir, muy fértil pero menos vegetal que la selva, y posible de ser productivo mediante el sistema de terrazas de cultivo.


 

Ésta fue la morada, éste es el sitio:
aquí los anchos granos del maíz ascendieron
y bajaron de nuevo como granizo rojo.

Se ha estimado en cerca de mil los habitantes de Machu Picchu, en las épocas más pobladas, entre la corte personal del inca Pachacutec y la fuerza laboral agrícola; esta última era reclutada en todos los rincones del imperio. En los alrededores, múltiples centros poblados y administrativos, todos unidos por una red de caminos que mantenían una comunicación permanente dentro del reino. A la muerte de Pachacutec el territorio habría sido heredado por sus sucesores, pero pronto la apertura de nuevos caminos y otras posesiones de los herederos habrían determinado el comienzo de la decadencia del lugar como centro de actividad y gobierno. Hechos incidentes en los cambios debieron ser también la guerra civil inca (1531) y el ingreso de los españoles al Cusco (1534).



Piedra del Cóndor
 

Madre de piedra, espuma de los cóndores
Alto arrecife de la aurora humana
Pala perdida en la primera arena.
Aquí los pies del hombre descansaron de noche
junto a los pies del águila, en las altas guaridas
carniceras, y en la aurora
pisaron con los pies del trueno la niebla enrarecida,
y tocaron las tierras y las piedras
hasta reconocerlas en la noche o la muerte.

Machu Picchu se puede dividir en dos sectores: el agrícola, de las terrazas de cultivo, en el extremo sur, y el urbano, ocupado por los habitantes del lugar y sus actividades civiles y religiosas. Se ha contado alrededor de 170 recintos en un área de 530 metros de largo por 200 de ancho. El límite entre ambos sectores lo constituye un muro de 400 metros de largo, un foso que servía de drenaje y una escalinata. En lo alto del muro se abre la puerta de entrada a Machu Picchu. Se supone que las terrazas más angostas ubicadas en toda la periferia de la ciudad habrían servido como contención más que para cultivo. Los arqueólogos han reunido las edificaciones del área urbana en 18 grupos, en los sectores alto y bajo de la ciudad, cuyo eje es una plaza alargada e irregular. En el sector alto o Hanan destacan el Templo del Sol, el edificio vestibular, la residencia real, la plaza sagrada y el famoso Intiwatana (donde se amarra al Sol). La plaza sagrada, de forma cuadrangular, se cree que fue escenario de rituales y conmemoraciones. En su entorno destacan el Templo de las Tres Ventanas y el Templo Principal. Bajo el templo del Sol hay una cueva finamente trabajada que se cree podría haber sido un mausoleo, y en el que se disponen grandes hornacinas que pudieron servir para depositar momias.



Templo de las Tres Ventanas
 

Pero una permanencia de piedra y de palabra:
la ciudad como un vaso se levantó en las manos
de todos, vivos, muertos, callados, sostenidos
De tanta muerte, un muro, de tanta vida un golpe
de pétalos de piedra: la rosa permanente, la morada:
este arrecife andino de colonias glaciales.

El sector bajo o Urin incluye el grupo de las tres portadas, amplia edificación de fachadas iguales y comunicadas entre sí que se abren a la plaza principal, lugar de habitación y de talleres diversos. El grupo del cóndor se compone de edificaciones irregulares que aprovechan las rocas del lugar. En uno de sus patios se encuentra una gran piedra tallada que parece representar a un cóndor y que le da el nombre al conjunto. En este grupo hay cuevas y rocas dispuesta de modo que sugieren usos rituales. Hacia el sur de este conjunto, residencias de algunos miembros de la nobleza que tenían acceso a una fuente privada. En este mismo sector se encuentra el grupo de los morteros, uno de los conjuntos más grandes de la ciudad, al que se le ha dado múltiples interpretaciones por tener numerosos ambientes pero un solo acceso. Se ha creído que podría haber sido una casa de mujeres escogidas, y/o talleres de artesanía fina, pero además presenta algunas habitaciones lujosas, postulándose también usos religiosos. En uno de los recintos, de piedra finamente labrada, se encuentran dos formaciones con aspecto de morteros de piedra, que tanto podrían haber servido para moler grano u otros rituales. La escalinata de las fuentes también forma parte del sector bajo de la ciudad, y consta de una larga escala rodeada de canaletas de piedra, a lo largo de la cual hay 16 fuentes de agua talladas en piedra, a partir de una vertiente en lo alto de la cima. Por último, el extremo norte del sector Urin remata en la piedra sagrada, una gran piedra plana sobre un amplio pedestal, en el límite de la ciudad que es a su vez el acceso al Huayna Picchu.



Una de las 16 fuentes de agua de la escalinata de las fuentes
 

Águila sideral, viña de bruma.
Bastión perdido, cimitarra ciega.
Cinturón estrellado, pan solemne.
Escala torrencial, párpado inmenso.
Túnica triangular, polen de piedra.
Lámpara de granito, pan de piedra.
Serpiente mineral, rosa de piedra.
Nave enterrada, manantial de piedra.
Caballo de la luna, luz de piedra.
Escuadra equinoccial, vapor de piedra.
Geometría final, libro de piedra.
Témpano entre las ráfagas labrado.
Madrépora del tiempo sumergido.
Muralla por los dedos suavizada.
Techumbre por las plumas combatida.

Todas las edificaciones de Machu Picchu son de granito gris claro de canteras de los alrededores, al parecer trabajado con herramientas de bronce. Muchas edificaciones se emplazan en torno a un patio rectangular al que se abren todas las puertas de las construcciones. Predominan los edificios rectangulares, constituyéndose en una excepción los redondos o circulares, como el Templo del Sol.



Templo del Sol
 


Muchas estructuras constan sólo de tres paredes, abriéndose por la cuarta al exterior o a otro recinto. La mayoría de los techos originales era de dos o cuatro aguas, de paja sobre troncos y gran altura e inclinación, debido a lo pluvial de la región. La piedra de las construcciones presenta enormes diferencias en su elaboración. La gran mayoría de los recintos son de piedra canteada, en rústico, unida por una pasta de barro y paja o lana, que en su estado original estaban estucadas con arcilla e incluso pintadas. Las restantes construcciones son de piedra muy suave y pulida, de gran elaboración y de calce perfecto entre sí, lo que ha generado diversas teorías, aunque la mayoría crea en la actualidad que eran pulidas y alisadas por abrasión con arena y piedras. Esto parecería más factible si los bloques fueran de caras regulares, pero no lo son. Si bien muchos de ellos son de tipo prismático regular, hay muros completos de bloques irregulares en cuyas uniones no cabría el espesor de un pelo, y que se ensamblan entre sí como un verdadero puzzle. Sin embargo, se ha descubierto que entre estas piedras perfectamente pulidas, ya sea de superficie plana o abombada, sí existe una pasta de unión, que no es visible desde el exterior del muro.



Detalle de piedras irregulares finamente ensambladas
 

Piedra en la piedra, el hombre, dónde estuvo?
Aire en el aire, el hombre, dónde estuvo?
Tiempo en el tiempo, el hombre, dónde estuvo?
Fuiste también el pedacito roto
de hombre inconcluso, de águila vacía
que por las calles de hoy, que por las huellas,
que por las hojas del otoño muerto
va machacando el alma hasta la tumba?

Al recorrer la ciudad, es fácil de imaginarla llena de su vida original hormigueando por sus recovecos, y a los trabajadores agrícolas en las plantaciones, vida laboriosa que aún impregna el lugar. Pero, qué hay del espíritu que animaba la acción? Cuál el equilibrio entre la importancia otorgada a lo sagrado versus lo civil? Cuánto el sacrificio del hombre individual en beneficio de los dioses, del emperador, de la anónima colectividad, de la gloria del reino?

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