La sala daba al río y el sol se alzaba sobre las aguas. Conversaba con un visitante. El estaba lleno de emoción, un exuberante sentimiento que parecía darle gran placer. Estaba ansioso por hablar. Habló de la belleza del río y de dos aves color verde-oro que estaban posadas muy cerca la una de la otra, arreglándose las plumas.

Visitante: No es la devoción un camino hacia Dios? No es el sacrificio de la devoción la purificación del corazón? No es la devoción una parte esencial de nuestra vida?

Krishnamurti: Qué queréis decir con la palabra devoción?

V: El amor de lo más elevado; la ofrenda de una flor ante la imagen, el símbolo de Dios. La devoción es absorción completa, es un amor que supera al amor carnal. He estado sentado durante muchas horas seguidas, entregado por completo al amor de Dios. En ese estado no soy nada y no conozco nada; en ese estado toda vida es una unidad. El barrendero y el rey son uno. Es un estado prodigioso. Seguramente que tenéis que conocerlo.

K: Es amor la devoción? Es algo aparte de nuestra existencia cotidiana? Es un acto de sacrificio consagrarse a un objeto, al conocimiento, al servicio o a la acción? Es auto sacrificio el que vos os perdáis en vuestra devoción? Cuando os habéis identificado por completo con el objeto de vuestra devoción, es eso abnegación de sí mismo? Es ausencia de egoísmo el absorberos en un libro, en un cántico, en una idea? es devoción el adorar una imagen, una persona, un símbolo? Tiene algún símbolo la realidad? Puede representar jamás un símbolo a la verdad? No es estático el símbolo? Y puede representar jamás una cosa estática a aquello que es viviente? Sois vos vuestro retrato?

Veamos lo que queremos decir con la palabra devoción. Pasáis varias horas al día en lo que llamáis el amor, la contemplación de Dios. Es eso devoción? El hombre que entrega su vida a la mejora social es un devoto de su trabajo; y el general cuya tarea es proyectar la destrucción, también siente devoción por ello. Es eso devoción? Si se me permite decirlo, pasáis el tiempo intoxicándoos con la imagen o idea de Dios, y otros hacen lo mismo en forma diferente. Hay distinción fundamental entre los dos? Es devoción lo que tiene un objeto?

V: Pero esta adoración de Dios consume toda mi vida. No me doy cuenta de nada que no sea Dios. El llena mi corazón.

K: Y el hombre que rinde culto a su trabajo, a su jefe, a su ideología, se consume también en lo que le ocupa. Vos llenáis vuestro corazón con la palabra Dios, y otro con actividad; es eso devoción? Vos sois feliz con vuestra imagen, vuestro símbolo, y otro con sus libros o con música; es eso devoción? Es devoción el perderse en algo? Un hombre se consagra a su esposa por varias razones satisfactorias, es devoción la satisfacción? Identificarse con el país de uno es muy embriagador; es devoción la identificación?

V: Pero al entregarme a Dios no hago daño a nadie. Al contrario, me aparto a la vez del daño propio y no hago daño a otros.

K: Eso es algo, por lo menos; pero aunque podáis no hacer ningún daño exteriormente, no es dañosa la ilusión en un nivel más profundo, tanto para vos como para la sociedad?

V: No me interesa la sociedad. Tengo muy pocas necesidades; he dominado mis pasiones y me paso los días a la sombra de Dios.

K: No es importante averiguar si esa sombra tiene tras de sí alguna sustancia? Rendir culto a la ilusión es aferrarse a la satisfacción propia; ceder al apetito, en cualquier nivel, es ser sensual.

V: Sois muy perturbador y no estoy nada seguro de querer continuar esta conversación. Como veis, yo vine a adorar en el mismo altar que vos; pero veo que vuestro culto es totalmente diferente y que lo que decís me es incomprensible. Me gustaría, sin embargo, saber cuál es la belleza de vuestro culto.

Vos no tenéis cuadros, imágenes ni ritos, pero tenéis que adorar. De qué naturaleza es vuestra adoración?

K:
El que adora es el adorado. Rendir culto a otro es rendir culto a sí propio; la imagen, el símbolo, es una proyección de nosotros mismos. Al fin y al cabo vuestro ídolo, vuestro libro, vuestra plegaria, es el reflejo de vuestro trasfondo; es vuestra creación, aunque esté hecha por otro. Escogéis con arreglo a vuestra satisfacción; vuestra elección es vuestro prejuicio. Vuestra imagen es lo que os intoxica, y está esculpida por vuestra propia memoria; vos os estáis adorando por medio de la imagen creada por vuestro propio pensamiento. Vuestra devoción es el amor de sí mismo recubierto por el cántico de vuestra mente. El cuadro sois vos mismo, es el reflejo de vuestra mente. Semejante devoción es una forma de auto engaño, que no conduce más que al dolor y al aislamiento, que es la muerte.

Es devoción la búsqueda? Buscar algo no es buscar: buscar la verdad es no encontrarla. Escapamos de nosotros mismos por medio de la búsqueda, lo cual es ilusión; en todas las formas tratamos de huir de lo que somos.

En nosotros mismos somos tan mezquinos, tan esencialmente nada! Y la adoración de algo mayor que nosotros mismos es tan mezquina y estúpida como nosotros. La identificación con lo grande sigue siendo una proyección de lo pequeño. El más es una extensión del menos. Lo pequeño en busca de lo grande sólo encontrará aquello que es capaz de encontrar. Las evasiones son muchas y variadas, pero la mente en su huida sigue siendo temerosa, estrecha e ignorante.

Comprender la evasión es librarse de lo que no es. Lo que es sólo puede comprenderse cuando la mente ya no busca una respuesta. Buscar una respuesta es escapar de lo que es. Esta búsqueda recibe diversos nombres, uno de los cuales es la devoción; pero, para comprender lo que es, la mente tiene que estar en silencio.

V: Qué queréis decir con lo que es?

K: Lo que es es aquello que existe de momento a momento. Comprender todo el proceso de vuestro culto, de vuestra devoción a lo que llamáis Dios, es daros cuenta de lo que es. Pero vos no deseáis comprender aquello que es; porque vuestro escape de lo que es – escape que llamáis devoción – es una fuente de mayor placer, y por eso la ilusión llega a ser de más importancia que la realidad. La comprensión de lo que es no depende del pensamiento, porque el pensamiento mismo es una evasión. Pensar sobre el problema es no comprenderlo. Sólo cuando la mente está en silencio es cuando la verdad de lo que es se revela.

V: Yo estoy contento con lo que tengo. Soy dichoso con mi Dios, con mi cántico y mi
devoción. La devoción a Dios es el cántico de mi corazón, y mi felicidad está en ese cántico. El vuestro puede ser un cántico más claro y abierto, pero, cuando yo canto, mi corazón está lleno. Nosotros somos hermanos en mi cántico y a mí no me perturba el vuestro.

K: Cuando la canción es real, no hay vos ni yo, sino solamente el silencio de lo eterno. El canto no es el sonido sino el silencio. No dejéis que el sonido de vuestro canto os llene el corazón.

Krishnamurti

Extractado por Farid Azael de
Krishnamurti.- Comentarios sobre el Vivir.- Kier

Más en Krishnamurti
La Percepción Unificada

En el transcurso de sus conferencias en Amsterdam, a fines de mayo de 1971, Krishnamurti...

Técnica de la mutación espiritual

Hablar de una "técnica de la mutación espiritual" aparece como algo paradójico, si no absurdo...

Cerrar